Hoy recibí un
mensaje que no esperaba, una invitación no pedida y con ello un montón de cosas
que mi mente es incapaz de procesar; hace un tiempo lo habría deseado, pero al
saber que los motivos son ajenos a mí, esto me destroza el alma de una manera
que no esperaba sentir. Es donde experimento mi incapacidad de afrontar las
cosas de manera madura a pesar de mis ya 34 años. No sé si coincida con una
decisión que he tomado y con acontecimientos sin importancia por los que he
pasado en las últimas semanas. Pero es algo que no es fácil de manejar en el
último tiempo; y al darme cuenta que no me he perdonado por algo que creo 100%
de mi responsabilidad es por lo que me detengo a pensar cuál es el camino que
estoy recorriendo y si es el que quiero caminar. Considero que he disfrutado mi
vida en la soledad y la tranquilidad que eso me ha representado; pero ya es un
momento en el que me he cansado de afrontar las cosas como una mujer
independiente; en la búsqueda de un príncipe he recibido rechazos y despedidas
de todos los tipos posibles y es cuando mi corazón ya muy remendado; es incapaz
de alimentarse de esperanzas y prefiere pasar la página. Con el tiempo este
músculo se hace incapaz de querer y de perdonar.
En una película
que vi descubrí que en muchas relaciones de dos generalmente, para uno es un
amor de verano y para otro es un amor de toda la vida; y me la pase queriendo
un amor de toda la vida y este no llego; ya no sé si lo quiero o si lo deseo;
ya no sé si el amor es algo que de verdad llene un alma desconsolada; el dolor
que se siente es solo un rezago de lo que se ha dejado de hacer.
Cerrar este libro
ha sido muy difícil, me he guardado miles de cosas que he hecho y he dejado de
hacer; solo por el miedo a afrontar mi incapacidad de manejar las cosas como
los demás esperan. Y en este recorrido de caminos sin esperanza; me detengo a
replantearme cuál es la verdadera razón del acontecer de los eventos
inesperados de las últimas semanas; espero una respuesta y creo que es clara;
no he sido yo la que cierra los ciclos son los demás y es allí donde vuelvo a
caer en el mismo remolino una y otra vez.