sábado, 14 de mayo de 2016

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL TINDER



Hace unos meses inicio mi experiencia con Tinder, lo hice por curiosidad y sin ninguna expectativa; mi primer match fue muy productivo; correspondido y con una conversación agradable; de allí al whats app y tras esa interacción un par de salidas, era un chico lindo y muy buen conversador; tras ese par de salidas empezó mi interés, no para una relación pero si para tener con quien salir y tener un momento “chevere” como decimos, entonces comencé a escribir con frecuencia moderada y a inventar planes para que él se sintiera a gusto, sin embargo allí comenzó la caída de un momento a otro cambio y al enfrentar la situación su respuesta fue que el creía que yo quería novio, la situación se aclaró pero no fue suficiente. No lo voy a juzgar por malinterpretar mi actuar pero no creo que haya sido tan grave, sin embargo tras unos días de análisis y de consultas con unas amigas la conclusión fue que “mostré la gana” y hay que “hacerse desear”; entonces pensé que efectivamente fue mi culpa y detrás de mi frágil autoestima me cuestione personalmente.

Es donde me pregunto, por qué una mujer es juzgada por demostrar interés, por que no podemos dar un primer paso a salidas y planes? no voy a sacar un discurso de feminismo ni machismo, no voy a escudarme en la independencia que profeso; solo que a pesar de saber que este podría ser el desenlace, la afectación personal fue muy alta; por qué una mujer de 30 es juzgada en su pensar por estar soltera y es el blanco de indiscreciones y mal interpretaciones.

Considero aquí, que “Mostrar la gana” no debería ser tan grave, deberíamos tomar la iniciativa; tener la posibilidad de incluirlos en nuestros planes para hacerlos sentir bien; sin embargo no es así; simplemente debemos quedarnos sentadas a la orilla esperando que llamen, o nos inviten o nos hablen; ojala evolucionemos al respecto.

Mi segunda experiencia no fue diferente, esta vez tome la actitud contraria no escribía, no hacia planes en “nosotros”, simplemente di pie a que el “mostrara interés”, sin embargo el desenlace fue el mismo; me dijo que el conoció a alguien y simplemente no pasó a más.

A pesar de saber que Tinder es para encuentros casuales; tampoco estaba en mi mente un anillo y un vestido blanco; no había una ilusión superior a eso; solo quería salir y pasar un momento agradable como cualquier mujer que se enfrenta a este tipo de situaciones. No los voy a culpar por su actitud, tampoco podían esperar mucho de una chica que conocían en Tinder.

Mi tercera experiencia, tuvo un resultado mucho mejor tras dejar las cosas muy claras en el primer chat; sexo casual “muy bueno, por cierto” y hasta ahí; desde entonces no nos volvimos a ver y fue perfecto; por que en este caso su honestidad fue su bandera. Punto para Alemania (“Aplausos”).

A partir de allí hubo muchos matches pero nada concreto;pero considero que mis experiencias en Tinder fueron muy enriquecedoras, un punto adicional practique mucho el inglés.

Después de muchas cosas vividas en esta aplicación, le voy a dar un punto a favor; es una manera diferente de conocer gente; ya pasados los meses sin tanto odio en el corazón, consideraría darle una nueva oportunidad; uno nunca sabe que pueda conocer y amo las nuevas experiencias. En forma de match se puede uno divertir un rato.