Hace unos meses inicio mi experiencia con Tinder,
lo hice por curiosidad y sin ninguna expectativa; mi primer match fue muy
productivo; correspondido y con una conversación agradable; de allí al whats
app y tras esa interacción un par de salidas, era un chico lindo y muy buen
conversador; tras ese par de salidas empezó mi interés, no para una relación
pero si para tener con quien salir y tener un momento “chevere” como decimos,
entonces comencé a escribir con frecuencia moderada y a inventar planes para que
él se sintiera a gusto, sin embargo allí comenzó la caída de un momento a otro
cambio y al enfrentar la situación su respuesta fue que el creía que yo quería
novio, la situación se aclaró pero no fue suficiente. No lo voy a juzgar por
malinterpretar mi actuar pero no creo que haya sido tan grave, sin embargo tras
unos días de análisis y de consultas con unas amigas la conclusión fue que
“mostré la gana” y hay que “hacerse desear”; entonces pensé que efectivamente
fue mi culpa y detrás de mi frágil autoestima me cuestione personalmente.
Es donde me pregunto, por qué una mujer es juzgada
por demostrar interés, por que no podemos dar un primer paso a salidas y
planes? no voy a sacar un discurso de feminismo ni machismo, no voy a escudarme
en la independencia que profeso; solo que a pesar de saber que este podría ser
el desenlace, la afectación personal fue muy alta; por qué una mujer de 30 es
juzgada en su pensar por estar soltera y es el blanco de indiscreciones y
mal interpretaciones.
Considero aquí, que “Mostrar la gana” no debería
ser tan grave, deberíamos tomar la iniciativa; tener la posibilidad de
incluirlos en nuestros planes para hacerlos sentir bien; sin embargo no es así;
simplemente debemos quedarnos sentadas a la orilla esperando que llamen, o nos
inviten o nos hablen; ojala evolucionemos al respecto.
Mi segunda experiencia no fue diferente, esta vez
tome la actitud contraria no escribía, no hacia planes en “nosotros”,
simplemente di pie a que el “mostrara interés”, sin embargo el desenlace fue el
mismo; me dijo que el conoció a alguien y simplemente no pasó a más.
A pesar de saber que Tinder es para encuentros
casuales; tampoco estaba en mi mente un anillo y un vestido blanco; no había
una ilusión superior a eso; solo quería salir y pasar un momento agradable como
cualquier mujer que se enfrenta a este tipo de situaciones. No los voy a culpar
por su actitud, tampoco podían esperar mucho de una chica que conocían en
Tinder.
Mi tercera experiencia, tuvo un resultado mucho
mejor tras dejar las cosas muy claras en el primer chat; sexo casual “muy
bueno, por cierto” y hasta ahí; desde entonces no nos volvimos a ver y fue
perfecto; por que en este caso su honestidad fue su bandera. Punto para
Alemania (“Aplausos”).
A partir de allí hubo muchos matches pero nada
concreto;pero considero que mis experiencias en Tinder fueron muy
enriquecedoras, un punto adicional practique mucho el inglés.